Cambiar la dirección de la emociones

El sentido de las prácticas y secuencias de estás milenarias posturas de Chi Kung, Zhineng QiGong y Tai Chi es el de participar experimentando los múltiples tesoros de la fuerza vital del universo.

La mente y la conciencia se involucran con gran profundidad en la alineación y armonización de los órganos vitales, a través de los ocho canales curiosos, los ocho brocados y muchas otras secuencias que nos ayudan a conserva, preservar y apreciar la salud y la longevidad.

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En la tradición del Dao, el budismo y la Medicina Tradicional China –MTC–  existe un pensamiento unitario  con respecto al cuerpo, la mente y el espíritu; estableciendo puentes y relaciones unitarias. La visión de estos portales de sabiduría sostienen que todo guarda relación entre si.

De ahí la necesidad de cambiar la dirección de las emociones, a través de un experiencia sensorial con el cuerpo, la mente y el espíritu para no verlas como realidades alejadas, separadas e incomunicadas. La emociones surgen por un desbordamiento de los pensamientos y los pensamientos surgen en la mente, los produce la mente. A través de los canales energéticos que recorren todo nuestro cuerpo, circula una energía de poderosa vitalidad, que con la ayuda de la secuencias corporales, la respiración y la mente podemos guiar el Chi para sustituir las emociones negativas y torpes por unas que gocen de mayor trascendencia y significación para vivir en plenitud.